Dueto de sentimientos
EL PIANO Y TÚ
A ti, que elevas la música a poesía...
Deslizan tus manos...
Acarician el piano
ágiles dedos,
alas en movimiento
nube que asciende
a los cielos,
tus manos
tus dedos
sobre el marfil
de teclas bañadas,
en blanco y negro...
ROJO PENA
Hace frío,
solo tengo una hoja
en que recostarme,
no hay hoguera cercana
que me sirva de abrigo,
rasgados,
trizas son mis vestidos,
por doquier
rojo pena
y el „Ser“,
mi condena...
A ti, que elevas la música a poesía...
Deslizan tus manos...
Acarician el piano
ágiles dedos,
alas en movimiento
nube que asciende
a los cielos,
tus manos
tus dedos
sobre el marfil
de teclas bañadas,
en blanco y negro...
ROJO PENA
Hace frío,
solo tengo una hoja
en que recostarme,
no hay hoguera cercana
que me sirva de abrigo,
rasgados,
trizas son mis vestidos,
por doquier
rojo pena
y el „Ser“,
mi condena...

¡Bellos! breves y, por tanto, más bellos que diría nuestro Gracian
ResponderEliminarAlgunos aficionados a estas artes, querida Erato, intentamos hacer música con la poesía, no conozco otro camino.
Muchas gracias Don Julián por su comentario, un halago.
EliminarSaludos
Bonitos poemas que quieren traspasar los meros vocablos.
ResponderEliminarTe agradezco mucho tu lectura y comentarios Felisa.
EliminarSaludos cariñosos, MM
¡Olé! poeta.
ResponderEliminarLa esencia nos llega en frasquitos. Que arda rojo en el ser la pena. Feliz día María Mercedes. 🙏🌹
Así es poeta! Que arda rojo la pena! Para qué se vive sino para sufrir!!
EliminarSaludos, MM